sábado, 14 de mayo de 2011

El Reto del Laicismo en Colombia

Aunque no como movimiento, el Laicismo ha existido desde siempre en la historia de la humanidad, y quienes usaron primero ese término fueron los griegos para referirse al “pueblo”, a aquellas personas que no estaban participando en el gobierno de las ciudades estado. Hablaremos de este y otros aspectos de diferentes movimientos que han tenido influencia en el desarrollo y la evolución del pensamiento laicista occidental.

Fue hasta que Clemente Romano en el siglo primero de esta era vul.·., cuando los obispos, grandes patriarcas de la iglesia, con grandes egos, quisieron diferenciarse de aquellas personas que no tenían órdenes clericales, acuñando el término laico en el vocabulario de occidente. El pueblo de entonces se discriminó como iletrado e idiota, mas aún, se relegó a la mujer a una condición no humana y fuente de pecado, confirmado en el concilio de Nicea en el 324 e.·.v.·., quitando la importancia relevante que le había dado el movimiento cristiano naciente en los primeros años. El conocimiento y la información del mundo eran manejados por la iglesia cristiana católica en este hemisferio, sumiendo a la humanidad en un oscurantismo y demorando la evolución del pensamiento por largos siglos; algo similar está ocurriendo en algunos regimenes totalitarios hoy día en diferentes partes de nuestro hogar, el planeta tierra.

El desarrollo económico en Europa, sin dejar atrás la permanencia de sectas gnósticas en el Langedoc, permitieron la aparición de laicos letrados, con pensamiento propio, que cuestionaron la transmisión de la información por el clero; tuvieron acceso a literatura prohibida, por la religión obviamente, e iniciaron un cambio en el pensamiento y la filosofía, el que tuvo que transmitirse secretamente a través se símbolos en la arquitectura y las artes, así como la literatura, hasta que logró estallar, como una bomba a presión sin válvulas de escape, a la iluminación y al renacimiento de todas las artes y por ende al pensamiento, gracias burgueses que patrocinaron este cambio.

Algunos de los protagonistas de esta historia se reunieron en pequeñas cofradías que dieron nacimiento a instituciones reglamentadas como la masonería, que expandieron, no el conocimiento, sino la semilla del librepensamiento, la tolerancia y la igualdad de las personas; fueron el crisol del desarrollo del pensamiento laicista en occidente.

Antes de continuar esta corta disertación, es necesario hacer un comentario acerca de la terminología para evitar confusiones. Esto fue tratado en el último congreso masónico nacional, celebrado en la ciudad de Bucaramanga, en octubre de 2009; el asunto: el término “laico”, puesto que vulgarmente refiere a aquellas personas que no tienen ordenes clericales pero están involucradas con alguna iglesia, por lo que se debe usar el término “laicista” para referirnos a las personas o grupos de personas que estamos dedicados a la difusión y la defensa de los principios que permiten la separación de las influencias religiosas y eclesiásticas sobre el Estado y los asuntos terrenales, mesa que fue dirigida por ilustres hermanos como Ramiro Arteta, Luis Eduardo Franco y también por el autor.

Luego de este paréntesis, podemos tomar el hilo histórico, muy resumido por cierto, del laicismo en occidente. Como dije anteriormente, la influencia religiosa sobre el poder temporal del Estado, que siempre ha limitado y lentificado su desarrollo, tomando esta espada al servicio propio. Gran ejemplo son “las cruzadas”, sangrientas, injustas e intolerantes como la persecución de los cataros, simplemente por tener un pensamiento propio diferente al que promulgaba Roma y dominar una región rica al sur de Francia como era el país d’oc. Tanta era la necesidad de poder sobre todas las cosas del planeta, que además de esconder el saber antiguo y censurar el conocimiento, crearon en esa cruzada, en la propia Europa, la inquisición por idea de un fraile, que creó una orden religiosa para llevar a cabo los atropellos mas oscuros y crueles que hayan existido en la historia de la iglesia romana, cuyo mayor desarrollo enfermizo lo tuvo en los reinos de Castilla, Aragón y Portugal, expandido también a sus colonias en la India, África y América.

Esta gran represión sirvió para que se fuera formando un grupo de personas, en diferentes latitudes y en un mismo tiempo de la historia, influidas por el pensamiento de Bacon, Giordano Bruno, Michel de Montaigne con su filosofía escéptica, Erasmo de Rotterdam, el humanista Juan Luis Vives entre muchos otros, algunos católicos, otros dentro de la reforma; todos librepensadores que cuestionaban la filosofía Aristotélica transmitida como única verdad hasta entonces, sin demeritar para nada a Aristóteles.

Esto, finalmente promovió la aparición de ideas liberales, de tolerancia y de igualdad que terminaron en movimientos revolucionarios en Europa y en las colonias inglesas y españolas en América. Sin embargo, la iglesia como un camaleón, supo mimetizarse dentro de estos movimientos para mantener el poder político en América, ya que no lo pudo conseguir en Francia, donde su revolución, liderada por grandes pensadores como Voltaire, fue también anticlerical. Esta influencia eclesiástica fue tan marcada que se puede constatar al leer las constituciones de diferentes países, como en nuestra Colombia, en donde figura el concordato con el papado romano en la constitución de 1886, constitución que dirigió al país durante ciento cinco años. A pesar de estas prohibiciones constitucionales a otros cultos y doctrinas, la masonería bumanguesa por su parte, logró la construcción de un cementerio universal, que permitió una decente sepultura a quienes no profesaran la doctrina cristiana y, la creación de un colegio (el Instituto Caldas) y una universidad (la UNAB), en donde se tenía acceso a una educación sin la influencia religiosa, dominante en todo el país. Hasta que en 1991 se cambió por una constitución más laicista, plural y equitativa, aunque no lo demuestre el accionar de los dirigentes que hemos tenido el privilegio de haber elegido para la gran magistratura.

Otro ejemplo de esto es Chile, en su constitución anterior, en el título II reza: “La religión católica, apostólica y romana, es la única y exclusiva del estado de Chile… no permitirán jamás otro culto público ni doctrina contraria a la de Jesucristo”, mas clara la intervención en el estado no puede ser. Luego de un gran proceso de pensamiento político y cultural, se logra la separación del estado y la iglesia, apareciendo en su nueva constitución en el artículo 10 la referencia hacia la libertad de conciencia, de creencia y el ejercicio libre de todos los cultos.

Esto no se vivió en otros países americanos como en los Estados Unidos, pues desde el primer momento, la constitución defendió la libertad y la separación de la influencia religiosa en el estado en la primera enmienda en 1791, en donde refieren que “el congreso no hará ley alguna por la que se adopte una religión como oficial del estado o se prohíba practicarla libremente o que coarte la libertad de palabra o imprenta, o el derecho del pueblo a reunirse pacíficamente…”

Este devenir del desarrollo político en diferentes países, logró producir una reacción de la iglesia. La aparición de movimientos de pensamiento laicista, ha hecho que Roma escriba bulas condenando la separación del estado y la iglesia, Pio IX, León XIII, Pio X, manifestaron que este movimiento era falso y pernicioso, pero mas agresivo fue Pio XI, quien refirió que “la peste de nuestra época es el llamado laicismo, con sus errores e iniciativas criminales”. ¿Criminales por usar la espada de la palabra, oral y escrita, para cortar el cordón que unía la influencia eclesiástica al estado?

Con todo este preámbulo, podemos definir el significado del laicismo en la actualidad, tomando como base lo explicado por Albert Bayet, quien señala al laicismo como “la idea de que todos los seres humanos, sean cuales fueren sus creencias religiosas o sus pensamientos filosóficos, pueden y deben vivir en común dentro del respeto por la verdad demostrada y en la práctica de la fraternidad”. A esto debemos añadir que el laicismo debe ser garante de la dignidad de la persona y de los derechos humanos, del librepensamiento, de la libertad de expresión, de la igualdad y la equidad. Esto implica que todo ser humano debe aplicar los valores de libre examen, la emancipación, el rechazo a la exclusión o discriminación de cualquier clase, la tolerancia, la responsabilidad, la cultura ciudadana, la democracia, la solidaridad y el respeto a la diversidad, para lograr el gran sueño, realizable, de un estado laicista: la convivencia en paz, orden y armonía.

Dentro de todo este entramado, se asoman todos los valores y principios masónicos de libertad, igualdad, fraternidad y tolerancia, y por lo tanto debemos considerarnos unos verdaderos laicistas; lo que nos pone por delante la responsabilidad de proyectar hacia la sociedad que nos rodea, mediante el ejemplo y la educación, todos los aspectos que puedan hacernos y hacerlos, una mejor persona con la familia, con la comunidad, con el estado y con el mundo.

Ese es nuestro reto hoy, educarnos nosotros mismos desde nuestro seno en las escuelas masónicas para proyectar de una manera coherente una educación a la comunidad, plural, colaborativa y equitativa, que les permita a los jóvenes la formación de un pensamiento sin discriminaciones, competente, liberal, con la seguridad de poder practicar su espiritualidad privadamente sin censuras ni influencias. Pongo como ejemplo los objetivos propuestos en la Fundación ILEC Capítulo Oriente, creada el diez de abril de 2007:

ARTICULO 5: La FILEC CAPITULO ORIENTE tendrá como objeto la promoción del Estado Laico impulsando la libertad de los cultos religiosos y defendiendo la imparcialidad del Estado frente a las confesiones religiosas. Dentro de este propósito, tendrá como estrategias la educación en todas sus modalidades, la salud y las artes en todas las expresiones, la aplicación y desarrollo de nuevas tecnologías y la formación integral del ser humano sin distingo de su condición social o económica, raza, sexo, religión, filiación política o nacionalidad.”, y cuyo primer fin específico es “Apoyar todas las actividades individuales y/o colectivas en sus distintas expresiones que busquen la defensa y aplicación del Estado Laico.

Desde entonces hemos trabajado por esto e iniciamos la educación sobre laicismo a nuestros HH.·. en el Or.·. de Bucaramanga, primero, a través de un diplomado sobre “Laicismo y Cultura Política” en donde se trataron tema como la historia y filosofía del laicismo, aparición de la cultura laica en Colombia, derechos humanos, identidad nacional, historia de las constituciones políticas en el país, conflictos armados en Colombia, valores y democracia, partidos políticos y grupos de presión entre muchos otros importantes para el desarrollo del pensamiento laico en nuestro medio; y luego, con cursos de educación continuada sobre laicismo en la Escuela Masónica de nuestra Gr.·. Log.·., con conferencias como laicismo y familia, historia de laicismo y composición de un estado laico. Se tiene un objetivo a mediano plazo que es la creación de instituciones de educación básica y superior con una visión laicista, que permita el desarrollo mental, librepensador y tolerante, en las semillas de la futura sociedad colombiana, nuestros hijos y nuestros nietos, para que puedan crear y tener a su alrededor una sociedad mas cordial con el prójimo, el medio ambiente y el estado; mas acorde entonces, con el ideal de una sociedad justa, descartando completamente el interés personal y egoísta que supera a la comunidad actualmente. Para realizar este sueño es necesario tener recursos económicos importantes, para lo cual buscaremos solidaridad fraterna en fundaciones que crean en este proyecto.

Gracias.

Cartagena, Mayo de 2011

Bibliografía:

  1. Bayet Albert. La Moral de la Ciencia. Editorial Losada. Argentina. 1945
  2. Crepon Pierre. Los Evangelios Apócrifos. Intermedio Ed. Bogotá. 2001
  3. Fundación ILEC Capítulo Oriente. Estatutos. 2007
  4. Green Toby. La Inquisición: El Reino del Miedo. Ediciones B. Barcelona. 2007
  5. Grollet Philippe. Los Valores del Laicismo y su Transformación en Proyectos de Acción Concreta. Conferencia en el Seminario ILEC, Santiago de Chile. 2001
  6. Jans Sebastián. La Historia del laicismo en Chile. Web: http://forocristiano.iglesia.net/showthread.php/25296-Las-leyes-laicas-chilenas-FRENTE-a-la-oscuridad-romana-de-la-ICAR
  7. Mantilla Rodolfo. El Laicismo en Colombia. Rev. Cúbica. No. 2 marzo, abril, mayo. 2010. p. 10
  8. Mestre Carlos Eduardo. Laicismo en el Siglo XXI. Rev. Cúbica. No. 2 marzo, abril, mayo. 2010. p. 43
  9. Mestre Carlos Eduardo. Laicismo y Familia: una evolución ética. Rev. Cúbica. No. 2 marzo, abril, mayo. 2010. p. 59
  10. O’shea Stephen. Los Cátaros. Ediciones B. Barcelona. 2010
  11. Vera Alhim. Laicismo y Educación. Rev. Cúbica. No. 2 marzo, abril, mayo. 2010. p. 39